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La neumonía, una patología de “nuestro día a día” en el Hospital Costa de la Luz

El centro hospitalario se sumó a la conmemoración del Día Mundial de la Neumonía, una enfermedad pulmonar frecuente con una “alta incidencia” en invierno

21/11/2018

El pasado día 12 de noviembre se conmemoró el Día Mundial de la Neumonía, y desde el Hospital Costa de la Luz hemos querido arrojar luz sobre esta patología a través de una de nuestras especialistas, la Dra. del Área de Medicina Interna María Pérez Tristancho, quien recuerda que la enfermedad consiste en un “proceso inflamatorio agudo de parénquima pulmonar”, en la mayoría de casos “provocado por agentes infecciosos”.

No obstante, en ocasiones la neumonía puede ser causada por agentes físico-químicos, inhalados o por aspiración de contenido gástrico. Esto ocurriría en casos en los que el nivel de consciencia es bajo o existe algún trastorno de la deglución, explica la especialista.

La internista detalla que la incidencia de la neumonía está entre 2 y 15 casos por cada 1.000 habitantes/año, y tres de cada cuatro casos de esta enfermedad se ven en los servicios de Urgencia. Dependiendo de la gravedad y las características de la persona que la padezca, entre un 40% y un 60% podrían ser ingresados, y en un 10% de los casos los pacientes deben ser derivados y tratados en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).

Por norma general, es una enfermedad estacionaria, que suele afectar a la población especialmente en invierno. En el Hospital Costa de la Luz, se atiende una media de dos casos a la semana, por lo que puede hablarse de una incidencia elevada. “Es una patología de nuestro día a día”, indica la doctora, y que se resuelve satisfactoriamente aplicando las diferentes escalas de intervención.


Tipos de manifestación

Entre las manifestaciones clínicas que tiene puede tener un paciente con neumonía, explica la facultativa, puede haber tres tipos de síntomas o síndromes:

  • El cuadro típico, en el que el paciente puede tener fiebre elevada, tos productiva, dolor costal, e incluso a nivel de radiografía podría observarse una imagen de condensación con broncograma aéreo (presencia de líquidos o tejidos en la zona bronquial, donde sólo debería haber aire).
  • El síndrome atípico hace referencia a los pacientes en los que predominan las manifestaciones extrapulmonares, como por ejemplo la cefalea (dolor de cabeza), artralgia (dolor de las articulaciones), vómitos, diarrea, o bajo nivel de conciencia. Es muy común en los pacientes ancianos, y en ocasiones puede presentar una clínica más subaguda. La radiografías podrían mostrar una afectación multilobular.
  • El síndrome mixto es en el que se manifiestan las características de los dos anteriores.

 


Por norma general, los pacientes que llegan a Urgencias con neumonía ya vienen derivados de otros médicos, si bien la Dra. Pérez Tristancho aconseja consultar al médico cuando estemos sufriendo un proceso infeccioso respiratorio, con frecuencia cardíaca elevada, fiebre alta mantenida, si somos pacientes inmunodeprimidos (cáncer o VIH, por ejemplo) o que tienen diversas patologías de base. En este grupo, también entrarían las mujeres embarazadas.

El riesgo de mortalidad por neumonía es bastante bajo, y es una enfermedad perfectamente tratada en los centros hospitalarios, siempre y cuando no existan complicaciones que agraven el proceso patológico.

 

Causalidad

La internista del Hospital Costa de la Luz señala que, en el caso de la neumonía, el diagnóstico microbiológico es complejo, y la realidad es que, en base a la etiología, solamente se consigue identificar la causa en el 30%-60% de los casos. Lo que sí es una certeza es que en la absoluta mayoría de los casos, los agentes que provocan la enfermedad son infecciosos, sobre todo bacterianos.

El más frecuente es el neumococo (streptococus penaumoniae), y también aparecen con frecuencia el Mycoplasma pneumoniae, Chlamydophila pneumoniae, Legionella pneumoniae, hasta en un 12-18% nos encontramos con virus, y en otras ocasiones puede ser por afectaciones multiorgánicas. Igualmente, puede haber pacientes afectados que padezcan un deterioro deglutorio, problema que causa que aspiren sus contenidos gástricos.

Existen también varias condiciones clínico-epidemiológicas relacionadas con patógenos específicos que pueden causar la neumonía, como es el contacto con pájaros, aves y animales de granja (riesgo de Chlamydophila pasittati) o la exposición a aire acondicionado, torres de refrigeración, SPA’s, etcétera (L. Pneumophila).

 

Complicaciones

La Dra. María Pérez Tristancho Propias explica asimismo que puede haber complicaciones derivadas, como puede ser un derrame pleural. En estos casos, se formarían líquidos alrededor de la neumonía, y en ocasiones cuando es muy masivo o se sospecha que se haya producido una infección (empiema), habría que hacer un drenaje terapéutico más diagnóstico, además de mandar a cultivo muestras para realizar los análisis pertinentes.

 

El Hospital Costa de la Luz atiende
una media de dos casos a la semana

 

En otros casos también puede haber un deterioro del paciente, que “puede provocar un shock séptico, de manera que precisaría el ingreso de urgencia en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI)”. Puede ocurrir también que el paciente presente problemas respiratorios, por lo que debería precisarse ventilación (mecánica o no).

Por supuesto, ciertas patologías que pueda sufrir previamente el paciente podrían complicar la afectación de la patología, una descompensación que sucede en personas con problemas cardíacos, que hayan padecido arritmias, o con problemas renales.

 

Medidas preventivas

Una de las principales recomendaciones es la higiénico-dietética, lo que implica el lavado de manos, una higiene general o una dieta cardiosaludable. Investigaciones han apuntado asimismo que el hábito tabáquico puede multiplicar la incidencia de la neumonía.

Entre las mejores medidas para la prevención, cita la Dra. Pérez Tristancho, es la vacunación. Por una parte, la de la gripe, recomendada a niños, personas mayores de 60-65 años, pacientes, pacientes inmunodeprimidos, aquellos que tengan descompensaciones de otras patologías o enfermos renales.

Del mismo modo, se encuentra la vacuna contra el neumococo, que aunque está ya incluido en el calendario de vacunación de los niños, también se indica en los adultos a partir de los 60-65 años (con una periodicidad de cinco años).