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El reto de acabar con el Alzheimer en la Neurología

Conmemoramos el Día Mundial del Alzheimer para concienciar a la población y poner el énfasis en la investigación para una enfermedad para la que aún no existe una cura

26/09/2018

El Hospital Costa de la Luz de Huelva quiere aprovechar el marco que nos brinda el Día Mundial del Alzheimer, que se conmemoró el pasado 21 de septiembre, para hablar a la ciudadanía sin tapujos sobre esta enfermedad, para promover la conciencia social y para poner el énfasis en la inversión en investigación, ya que todavía no se ha encontrado una cura para esta demencia, que afecta a más de cuatro millones y medio de personas en España.

Como explica el Dr. Antonio Parralo López, especialista de la Unidad de Neurología del Hospital Costa de la Luz, el alzheimer es la patología más frecuente dentro de las demencias neurodegenerativas –existen otras como la demencia frontotemporal, la demencia por cuerpo de Lewy o el mismo parkinson–, y “desafortunadamente no existe todavía un tratamiento curativo, de ahí la importancia de fomentar la investigación con todos los recursos posibles”.


¿Con qué síntomas se manifiesta?

El Dr. Parralo afirma que existe un amplio abanico de signos y síntomas, que va a depender de cada caso persona, de cada paciente. El especialista detalla que el síntoma más frecuente es el trastorno de la memoria, concretamente de la memoria reciente y de la capacidad de retener nueva información, que deriva en una neurodegeneración constante afectando a todos los campos de la memoria.

Otro síntoma característico es la pérdida de la capacidad lingüística, que implica dificultades cada vez mayores para expresarse, recordar una palabra o dar excesivos rodeos para explicar cualquier cosa (circunloquios).

Además, existen signos también identificativos como cambios de personalidad, trastornos de conducto, en el ánimo, en el sueño, así como una merma en la capacidad para realizar tareas cotidianas, como vestirse (por ejemplo, no abrocharse bien los botones, pantalones al revés…).

El proceso de deterioro a nivel neuronal es paulatino, progresivo, y no es raro que desemboque en otros trastornos de conducta, que suponen una gran carga para la familia o los cuidadores, como pueden ser la agresividad. El estado final, lamenta el doctor, es el paciente “casi en estado vegetal, encamado, hasta que fallece”.

 

¿Qué lo causa?

El especialista neurólogo Antonio Parralo recuerda que la enfermedad está en constante investigación, y por el momento la comunidad científica está de acuerdo en que el factor genético tiene un gran peso. Asimismo, apunta el doctor que existen estudios epidemiológicos que establecen una relación entre la prevalencia de la enfermedad y un nivel socioeconómico bajo –o un nivel cultural bajo– o actividades que requieren de poco o nada esfuerzo mental.

Por supuesto, los hábitos de vida tienen una incidencia importante, tales como el consumo de sustancias tóxicas como el tabaco, el alcohol u otros estupefacientes, una pobre alimentación, y desde luego el principal factor es el tiempo: cuantos más años, más probabilidades de padecer alzheimer.

 

La incidencia genética

Es uno de los principales factores mencionados, y el especialista en Neurología subraya que la ”probabilidad de padecer alzheimer en una persona que tiene un pariente de primer grado afecto –padre, madre o hermano– va desde el 25% al 75%”.

Por lo tanto, la incidencia genética “puede llegar a ser muy alta”, pero “no lo es todo”. Es cierto que existen numerosos hereditarios, pero “no son los más frecuentes”.


«Cada persona es un mundo»

El Dr. Parralo señala que “como decimos en Medicina, no existen enfermedades, sino enfermos; cada persona es un mundo”. Se refiere a la manifestación de la enfermedad según el paciente: “En unos puede predominar más el trastorno de la memoria, en otros el del lenguaje, en otros derivar en cambios del ánimo y desembocar en procesos depresivos, o de cambios drásticos de conducta-personalidad.

Eso sí, puede establecerse una pequeña diferencia de género, con una mayor prevalencia de la enfermedad en mujeres que en hombres, y esto ocurre porque en el alzheimer la edad es un “factor de riesgo clave”, y en España la esperanza de vida del hombre (80 años) es menor que la de la mujer (85 años), y a nivel estadístico, también se observa una mayor tendencia en las mujeres a desarrollar la enfermedad.

 

 

¿Tratamiento y/o prevención?

La ciencia todavía no ha descubierto un tratamiento curativo, si bien existen terapias para paliar la velocidad degenerativa –mediante fármacos y otros tratamientos sintomáticos ante cuadros de depresión, agresividad, talleres de memoria, estimulación cognitiva, etc.–. De ahí que, aunque no exista cura, sea importantísima la detección precoz.

Por otro lado, en cuanto a la prevención, recuerda el especialista en Neurología que al existir un componente hereditario tan fuerte, la prevención se hace más difícil, ya que “contra los genes es complicado luchar”. No obstante, determinados estilos de vida que contribuyen a nuestro entrenamiento cerebral, como “mantener una mente despierta, una actividad mental continuada, con actividades como leer, hacer crucigramas; una dieta sana y equilibrada con consumo de frutas y verduras, evitando en todo lo posible la carne y las grasas, el alcohol...”.


Esperanza de vida

Desde el momento en que se diagnostica la enfermedad, las personas enfermas suelen vivir de media entre tres y seis años, aunque dependerá mucho de la edad o circunstancias de la persona (otras enfermedades).

En cualquier caso, no hay que alarmarse con la presencia de síntomas, ya que muchos de ellos son los propios que se manifiestan a ciertas edades avanzadas, como por ejemplo despistes de las personas mayores (confundir el nombre del hijo con el del nieto)-.


Mayor concienciación y consultas al neurólogo

Los trastornos de memoria y demencia son muy frecuentes y el alzheimer está muy en auge, todo el mundo conoce casos, se habla mucho de ella, los diagnósticos aumentan cada año. “Al ser una enfermedad que la gente conoce y de la que hay mucha información a través de las redes, en la televisión y en la prensa, la gente se preocupa porque tiene miedo de que la pueda padecer”, indica el Dr. Parralo, que por la consulta de Neurología suelen pasar personas no solo peguntando por el alzheimer, sino también por trastornos o quejas de memoria, y es el especialista el que tiene que hacer la diferencia de si ese trastorno es un estado de deterioro cognitivo o de demencia o si no lo es, o si hay otros factores que puedan influir en esa memoria.

“Es muy habitual en mi caso y en el de todos los compañeros neurólogos recibir estos casos y por supuesto teniendo en cuenta el envejecimiento poblacional actual en los países desarrollados, que es una enfermedad que a partir de los 65 años la probabilidad de padecerla es del 5%, con un aumento de un 5% cada 5 años, es decir, con 70 años un 10%, con 75 años un 15%, es muy frecuente, entonces vemos muchos casos de forma habitual y es una enfermedad de manejo clínico habitual por todos los neurólogos”, concluye el especialista.