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Cuidado en verano con la enfermedad ‘mano-pie-boca’

Esta patología vírica, de fácil contagio, es frecuente en bebés y niños pequeños y se manifiesta en forma de úlceras, dolores, pérdida de apetito y fiebre

26/07/2018

Si hay una patología que se atiende con frecuencia en las unidades de Pediatría, ésa es la que se conoce como mano-pie-boca (o fiebre aftosa humana), aunque esta enfermedad vírica también pueden contraerla los adultos. Y no, no es una enfermedad grave, pero siempre conviene prevenir con sencillos hábitos.

La enfermedad del mano-pie-boca (HFMD, Hand, foot, and mouth disease, por sus siglas en inglés), muy típica en verano, se manifiesta principalmente en los bebés y niños (de hasta diez años aproximadamente), al carecer de las defensas necesarias para combatir el Enterovirus que causa la misma.

Los síntomas principales de esta patología son fiebre (normalmente moderada), úlceras y lesiones o vesículas en manos, pies y boca, pérdida de apetito, y dolores y malestar. No suele presentar problemas para la recuperación del paciente –que puede durar de una a dos semanas–, y a pesar de no existir ningún tratamiento específico, suele bastar con antitérmicos, hidratación y una dieta blanda.

Esta enfermedad vírica es contagiosa –si bien los brotes son casos aislados–, y puede llegar por contacto con heces, y también por el aire (a través de las secreciones del portador de virus), y el contagio puede deberse incluso al contacto de objetos inanimados con los que ha estado en contacto el portador del virus, como los juguetes de los pequeños.

Según los especialistas en Pediatría, esta enfermedad no debería ser en principio motivo de preocupación para los padres, ya que con un sencillo tratamiento se garantiza la recuperación. Pero sí llaman la atención sobre una serie de simples hábitos de limpieza e higiene de cara a la prevención y a blindarse contra posibles contagios, sobre todo para mujeres embarazadas, que deben tener un extra de precaución ya que un contagio podría tener una afección en el feto.