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Unidad de Reproducción Asistida

Quirónsalud y Ginemed potencian en Huelva su Unidad de Reproducción Asistida con la incorporación de dos especialistas de referencia en su agenda de consultas

El Hospital Quirónsalud Huelva, antes Hospital Costa de la Luz, vuelve a apostar por su Unidad de Reproducción Asistida ampliando su oferta asistencial con la incorporación de dos referentes nacionales en el abordaje de la infertilidad. Las pacientes de Huelva podrán ver ahora en su ciudad al Dr. Pascual Sánchez, director médico de Ginemed, que pasará consulta todos los lunes en horario de mañana, y al Dr. Juan Manuel Jiménez, responsable de la Unidad de Fallos de Implantación y abortos de repetición, que estará en el hospital todos los martes.

 

Ginemed, que viene colaborando con el hospital desde su apertura en 2013 con la Unidad de Ginecología y Obstetricia, amplió en 2016 su actividad en el centro con la Unidad de Reproducción, remodelada y ampliada en 2017, con un total de 150 m2, equipados con quirófano propio, Laboratorio de andrología, embriología y criobiología; tres consultas, tres boxes, una sala de recogida y una sala de espera.

 

Un abordaje más especializado

En España 1 de cada 10 familias, necesita recurrir a las técnicas de reproducción asistida para tener un hijo. Hasta aquí, de todos es sabido la importancia de la calidad de los óvulos, la calidad espermática, la de los embriones, y hasta del buen estado del útero y el endometrio. 

Y que si alguno de estos factores -determinantes en la fecundación y en la gestación- fallan, con ayuda de la medicina reproductiva, más pronto que tarde, es posible ser padres.

Pero, ¿qué ocurre cuando todo está bien, y aun así el bebé no llega? Los casos de alta complejidad representan un 10-20 % de las pacientes con esterilidad. Hasta hace muy poco, muchas de estas pacientes eran ‘desahuciadas’ y abandonaban la búsqueda pensando que nunca podrían ser madres.

Ahora la ciencia trae un nuevo avance para ellas, la Inmunología Reproductiva.

Es en este punto donde queremos estar presentes en Huelva, ya que cada vez son más las pacientes que tienen que trasladarse hasta Sevilla cuando sus casos requieren un abordaje más especializado”, afirma el doctor Pascual Sánchez, director médico de Ginemed.

Marta, que ha sido paciente de la Unidad de Fallo de implantación y abortos de repetición de Ginemed en Sevilla, afirma: “Conseguimos óvulos de buena calidad, y mejoramos la calidad de los espermatozoides, tuvimos embriones que incluso llegaron a estadio blastocisto (el mejor estadio según los médicos y biólogos). Un endometrio que consideraron ‘de libro’, y sin embargo, cuando nada podía fallar, la beta fue negativa. Pasó así durante las siguientes dos transferencias embrionarias. Hasta que dimos con el Dr. Jiménez”. 

Son los llamados “casos de alta complejidad”, quienes lo viven, pasan un auténtico rosario de pruebas que van desde las convencionales (Estudios Básicos de Esterilidad), hasta las más complejas; y acumulan hasta tres fracasos, antes de pasar a estudiarse como “caso de alta complejidad”.

Es entonces cuando llega el turno de la Inmunología reproductiva, una disciplina médica relativamente joven que estudia el rechazo propio de los embriones debido a la alteración de células que malinterpretan al futuro bebé como una posible enfermedad. Le atacan, y finalmente impiden su implantación, o interrumpen la gestación.

Contra ello, y en favor de estas pacientes, a veces clasificadas como “pacientes con esterilidad de origen desconocido”, trabajan las nuevas Unidades de Fallo de Implantación y Aborto de repetición. Formadas por especialistas en reproducción asistida e inmunología, con una amplia trayectoria en casos que fallan, cuando todo debía ir bien.

En este sentido, el Dr. Juan Manuel Jiménez, responsable de la Unidad de Fallo de implantación en Ginemed, explica “Es un proceso difícil –no solo por la complejidad del abordaje clínico del tratamiento- sino por la situación emocional con la que llegan a consulta. Pensemos que en el mejor de los casos, es su tercer intento, con todo el desgaste físico y emocional que ello conlleva. Aunque pronto, acaban cambiando de actitud cuando por fin ven ese 'algo más' que tanto han esperado encontrar".

Aunque parezca mentira, el embarazo representa un reto y una paradoja inmunológica para la madre, ya que su sistema inmunitario debe permitir la implantación de un embrión semialogénico (comparte con la madre un 50% del material genético) o incluso alogénico (el 100% del material genético es distinto al materno).

Este material genético distinto debería debe ser rechazado por la madre, según las leyes del trasplante inmunológico, sin embargo en condiciones normales la implantación se tolera.

En este sentido, se han identificado diversos tipos de células inmunitarias en la interfase materno-fetal. Su cantidad y el papel que juegan, varía durante los distintos estadios del embarazo.

Las células Natural Killer (NK) son los linfocitos que mayor repercusión tienen en la tolerancia materno fetal. La regulación de la función de las células NK se logra a través de una serie de receptores que producen distintas señales, de entre los receptores de las células NK identificados, está la familia de receptores similares a la inmunoglobulina (KIR) que son aquellos que se unen a las proteínas del tipo HLA-C (antígenos del sistema de Histocompatibilidad tipo C). El HLA es un sistema de identificación que tiene el organismo para reconocer lo propio y defenderse de lo ajeno.

Tanto el KIR como el HLA-C son polimórficos y es posible que ciertas combinaciones (entre los dos progenitores) resulten desfavorables para el éxito del embarazo. De ahí la importancia de estudiar en muchos casos la compatibilidad materno/embrionaria mediante el genotipado KIR materno y el haplotipo HLA-C paterno.

 

Laboratorios de cristal

Las Unidades de Reproducción Asistida de Ginemed han confeccionado sus Laboratorios con paredes de cristal con el objetivo de acercar al paciente el trabajo de Laboratorio, poniendo en valor la Transparencia y la Calidad.

En este sentido, todos los procesos (vitrificación, microinyección, denudación, captación y transferencia) están conectados a cámaras que a su vez proyectan la imagen en los monitores que dan a la sala de espera, de manera que el paciente puede verlo a través del cristal. De esta forma, los profesionales comparten con los pacientes, el privilegio de contemplar cada día ‘el origen celular de la vida humana'.